Atiende a sus pacientes
Cuando hace falta, le pasa con su equipo
Un asistente que insiste en resolverlo todo hace más daño que uno que sabe retirarse. ClaudIA reconoce cuándo un asunto necesita a una persona: cuando el paciente lo pide, cuando está molesto o cuando lleva varios intentos sin poder ayudarle.
En ese momento ClaudIA se pausa **en esa conversación concreta** —sigue atendiendo el resto con normalidad—, avisa a su equipo y se despide diciendo que enseguida le atiende alguien. Nadie promete plazos que la clínica no pueda cumplir.
Cómo funciona
- ClaudIA detecta la petición de hablar con una persona, el enfado o el bloqueo, y se aparta.
- Queda un aviso en el panel con el motivo en una frase, y un mensaje al móvil de la clínica si lo tiene configurado.
- La conversación queda pausada: nadie escribe encima de su equipo.
- Cuando el asunto se resuelve, se reactiva ClaudIA desde el mismo chat con un clic.
Un paciente escribe molesto por una cita que se movió dos veces. ClaudIA no intenta justificarlo: se disculpa, avisa a la clínica y se aparta. La responsable lo lee en el panel y responde ella misma en cinco minutos.
ClaudIA agenda, recuerda y prioriza. Nunca valora síntomas ni opina sobre el caso de un paciente: las decisiones clínicas son del doctor.