Que no se pierda nadie
Los presupuestos que se quedaron parados
Un paciente viene a valoración, se le explica el tratamiento, se le da un presupuesto… y no vuelve. No porque haya dicho no, sino porque lo dejó para pensarlo y nadie retomó la conversación. Repetido a lo largo de un año, es la fuga de dinero más grande de una clínica dental.
Su equipo registra el presupuesto en el panel tras la valoración. A partir de ahí ClaudIA se ocupa: si pasan los días que usted decida y ese paciente sigue sin cita, le escribe una vez para retomarlo. Tres semanas después, un único recordatorio. Y se cierra. Dos toques como máximo, nunca más.
Los mensajes **no mencionan el tratamiento ni el importe**: eso es información de su clínica y se habla en consulta, no por WhatsApp.
Cómo funciona
- El presupuesto lo registra su equipo en el panel: paciente, concepto y, si quiere, importe. ClaudIA no genera presupuestos ni calcula precios.
- A los días que usted configure, si el paciente no tiene cita, ClaudIA le escribe para retomarlo sin presión.
- Un solo recordatorio 21 días después. Después el presupuesto se cierra y no se le vuelve a escribir.
- En su panel ve los presupuestos parados, su antigüedad y cuántos se han recuperado este mes.
Una paciente valoró una ortodoncia y lo dejó en el aire. A los quince días ClaudIA le escribe: «quedó pendiente el presupuesto que valoramos con usted, ¿quiere que le busque hueco para comentarlo?». Responde, agenda y el tratamiento arranca.
ClaudIA agenda, recuerda y prioriza. Nunca valora síntomas ni opina sobre el caso de un paciente: las decisiones clínicas son del doctor.