Lleva la clínica, no solo la agenda
Los cobros del día, cuadrados al cerrar
El cobro es el único momento del día en el que la agenda y el dinero de una clínica tienen que hablarse, y casi siempre viven en programas distintos: la cita en uno, el recibo en otro, y alguien cuadrando a mano por la noche. Lo que se pierde ahí no son minutos: son los cobros que nadie apuntó.
En ClaudIA se cobra el tratamiento desde la propia cita, con uno o varios métodos de pago, y el comprobante sale de ahí — impreso, por WhatsApp o por correo, con el nombre de su clínica y no con el nuestro.
Al cerrar, usted cuenta el efectivo y el arqueo le dice si cuadra. Cada moneda se cuenta por separado y no se suman entre ellas nunca: una clínica que cobra en dólares y en moneda local ve las dos cuentas limpias, con la tasa que se aplicó en cada pago.
Cómo funciona
- Se abre la caja al empezar el día, anotando con cuánto se empieza.
- Cada cita se cobra desde su ficha: uno o varios métodos, y en la moneda que el paciente use.
- El comprobante se imprime, se manda por WhatsApp o se envía por correo, con la identidad de la clínica.
- Al cerrar se cuenta el efectivo y el arqueo señala el descuadre, moneda a moneda.
- El resumen del día le llega a su WhatsApp en cuanto cierra.
La clínica cobró once tratamientos: nueve en moneda local y dos en dólares, uno de ellos partido entre efectivo y transferencia. Al cerrar, quien está en recepción cuenta el cajón y escribe la cifra. El arqueo cuadra en dólares y señala una diferencia pequeña en efectivo local, que se anota con su nota. El resumen llega al WhatsApp del titular sin que nadie lo pida.
ClaudIA agenda, recuerda y prioriza. Nunca valora síntomas ni opina sobre el caso de un paciente: las decisiones clínicas son del doctor.